En las alas del viento. (poema o así…)

Septiembre 29, 2008

En las alas del viento marchaba sin prisa, planeando

En cielo gris como tarde que se iba fugitiva y lenta

Sin quererlo dejando vagar el cuerpo en las alas del viento,

Sin pausa dejando atravesar el aire junto a las alas del viento…

 

 

Quisieron seducirlo con gritos y alboroto, extrañas llamadas

Sucesos oscuros, atisbando cómo detener su vuelo lejano

Intentaron cegar sus ojos con resplandores violentos

Luces que ciegan, llamaradas en esquinas del juego…

 

No supo verlos pues no miraba atrás ni oyó los gritos

Y remontándose en la claridad azul de la tarde no tuvo tiempo

Salvo para dejarse llevar suavemente y acorde cada vez más lejos

Más distancia, más olvido, más  luz, más cielo

Meciéndose sin contemplarlos en las suaves alas del viento.

 

Alena. Collar.


Conversación 8

Septiembre 28, 2008

Que bailar es soñar con los pies, dice J.Sabina y yo que, mientras escucho sus canciones, me voy internando en un laberinto cada vez más estrecho, al llegar a esta estrechez insoportable, me pongo a bailar, al principio con pasos torpes, mientras mis sueños se van enterando de que han de despertar, y poco a poco, mientras ya vuelan, van mejorando y yo,  ese yo que no son mis pies, se va sintiendo mucho mejor.

Dice mi amigo que cuando tengo el rato tonto la tristeza parece una enredadera que intenta abarcar todo y yo le rectifico; el día, será cuando tengo el día, y me dice que no, que un día es demasiado espacio para mi y que a lo largo de 24 horas yo puedo haber pasado por todos y cada uno de los estados, dice. Si, claro, hasta el gaseoso. Ese el que más, porque te evaporas a menudo. Entonces ya sé por qué me pone tan nerviosa el calor excesivo: en una de esas me desaparezco y me hago nube, le contesto

Dice mi amigo que por qué pienso tanto y yo le digo que no pienso, siento y, cuando siento, tengo que  tener la suerte de pensar para poner freno al sentir, pero, si me detengo un minuto más de lo preciso en el pensamiento, el ciclo vuelve a comenzar sin mi permiso.

Dice mi amigo que por qué soy tan complicada y yo le digo que soy más simple que el mecanismo de un sonajero; simple puede, pero complicada; es lo último que le oigo.

Subo la música y me pongo a bailar. Él se duerme.

Mira que si fuera verdad que hay otras vidas; me pido ser como mi amigo.

¿O no?

Tengo que pensarlo.


Conversación 7

Septiembre 27, 2008

 

Me tiro en el sofá, me duelen las piernas, los pies y hasta las mismas pestañas.

Buaggg!

Alguien me dijo: Cuando vuelvas te tomas un té, con limón, siempre con limón; no me gusta demasiado pero soy obediente y lo tomo, para “porsi”.

Pongo la radio, musiquita; no, no, demasiado bombo, exceso de ruido, cambio y ¡horror! encuentro “la pope”, me lanzo a por el mando a distancia y, mientras lo encuentro y no, una voz dice que Paul Newman ha muerto; esa belleza de hombre, esa elegancia con piernas ya no está en este mundo -así ande yo equivocada pero, mucho me temo, que ni en éste ni en ningún otro- ¡pues vaya! Mira tú que lo siento; no andamos precisamente sobrantes de elegancia y buenas y bellas formas.

Ahora sí, ahora encuentro música clásica ¡Hmmm! un precioso violín que si bien no hace que descanse mi cuerpo, logra que ya ni me acuerde ¿de qué? Pues de que salí a comprar unos zapatos, de que no encontré nada, de que no me gusta…

Vaya por dios! El teléfono; ganas me dan de hacer como que no lo oigo pero no puedo, no puedo; un par de veces que se me ocurrió no contestar una llamada me quedé mucho peor, que si vaya bicho que soy, que si mira que si necesitaba algo, que si lo mismo ha sucedido cualquier cosa -¡leñe de manía de imaginar desastres!- en resumen, que me levanto cual hipopótamo torpón, como si en vez de mover mi cuerpo tuviese que mover los 1500 kilos del mamiferillo.

-Buenas tardes, criatura

-Buenas hombretón

-¿Por qué me llamas hombretón?

-Pues por lo mismo que tú a mi criatura

-¡Si, claro, ya veo que es el mismo tono, si!

-Oye, pero vamos a ver ¿tú tienes especialidad?

-Hmmm

-Que si acaso ves por la bolita de cristal cuando ando sin andar para venir a tocar…

-¡Ieeepa! Para, para, que no, que no te quiero molestar.

-Que no, que no molestas, que es que soy un poco vaca; mira es que acabo de llegar, fui a comprar unos zapatos y llevo así dos días y que nada; veo a las mujeres, a mi lado, probándose unos y otros y preguntándose cuál de todos se llevan y ¡no me lo puedo creer! Me siento como un bicho raro y más perdida que un pulpo en un garaje. Y siempre igual, cada vez que tengo que comprar unos zapatos me mosqueo, me entristezco…

-¿Te entristeces?

-Pues sí, ya te lo he dicho, quiero unos zapatos.

-Pues cómpralos.

-Y a ver, listo que eres un listo, dónde encuentro yo unos zapatos sin tacón, sin lazos, sin pompones y brillos, que no sean “bailarinas” o como aquellos “gorila” que me compraba mi madre para ir al cole.

-Ya ves debo estar equivocado, yo creí que, tal y como anda el mundo, ir a comprar era un privilegio, motivo de contento y, si me apuras, hasta de agradecimiento; jamás se me habría ocurrido pensar que no sólo no sería eso sino que seria ¡ motivo de disgusto! ¿Tú sabes la cantidad de gente que no puede ni siquiera ir a comprar lo que verdaderamente necesita?

Y, aquí, viene un silencio muy, muy largo seguido de un: tienes razón y de una carrerita, que ya no es de hipopótamo sino de liebre, hacia el sitio en el que guardo mi aguardiente gallego.

Vuelvo al teléfono mucho más recompuesta y le digo:

-Gracias amigo ¡qué haría yo sin ti!.


Viajar, ver, mirar.

Septiembre 25, 2008

Dedicado a mis amigos de la Tertulia del Café.

 

Andar por ahí, o sea, marcharse de vacaciones, es muy saludable. Vuelve una como con otra frescura, otros ojos, otra mirada y sobre todo mucho más relajada que cuando se fue.

Eso de irse para relajarse es lo que habitualmente hace todo el mundo, pero a la vuelta a menudo estamos más cansados de lo debido si es que no sabemos cómo disfrutar del tiempo de ocio.

En el viaje por el Norte de España, me he encontrado pensando en esto en algunas ocasiones; quizá porque íbamos sin prisa, sin “tener que hacer” cosas obligatoriamente, porque viajamos sin el menor plan de “ir a ver esto que es imprescindible”, y sin la menor intención de “no perdernos esto que hay que ver por narices”. Y eso ayuda muchísimo a viajar y a poder ver realmente lo que se encuentra una en el camino.

Pensaba, por ejemplo, viendo la iglesia de Viveiro, cerca de Lugo, que probablemente la mayoría de viajeros que hayan estado en Galicia, no la conocerán, porque, claro, “hay que ir a ver Santiago”, y no se puede “perder el tiempo” en pueblecitos.

Y sin embargo, ese pueblecito es uno de los rincones más bonitos del viaje, con sus murallas, con su piedra labrada por el tiempo, con sus arcos también de piedra, con su ancha plaza…

Pero la gente viaja a otra cosa, en muchas ocasiones viaja para poder decir que ha viajado, y no para pasárselo genial en donde está.

Y claro, vuelve cansada, agobiada de carreras, de colas en los museos, o de aguantar a cientos de pelmas – tan pelmas como ella- que plantan la tumbona en la playa para volver dando imagen de ” haber veraneado”…

Yo viajo lento. Viajo sin prisa. Viajo además por mis circunstancias de salud ( cabría decir de no salud) con precauciones elementales: voy en coche, no corro, no me exigo nada, salvo disfrutar y mirar y ver.

Y viajar así puede cansar porque todo viaje, todo traslado, implica un cambio, pero desde luego no agota, no vuelve una bufando y diciéndose ” menos mal que se terminó”, sino ” qué bello será volver”.

 

Alena. Collar.


Conversación 6

Septiembre 23, 2008

Conversación 6

Pues sí, es otoño pero me levanté como de primavera; será que aquí hace todavía calorcito de ese bueno, del que no achicharra y te deja como una gamba a la plancha; algo bueno tenía que tener habitar por estos lares y, aunque no es mucho, es.

Canturreaba yo aquello de: “si pudiera olvidar aquello fui, si pudiera olvidar aquello que viiii, no dudaría, no dudaría en volver a reírrrr, prometo ver la alegríaa…” Y, de repente, me puse a reír porque ¡me había olvidado de todo!

Andaba ya por lo de “parachurururu, parachururururururuuu” de la cancióncilla, con mi tacita de Rooibos humeante, con ese sabor a trópico en la boca y sucedió.(Lo del sabor a trópico no es una bobada aunque sea una gilimemez, es de verdad, me gusta creer que me sabe a trópico porque queda muy novela rosa y una, a veces, es cursi y descerebrada).

Estoy aquí, inmovilizada, incapaz de hacer nada que ponga al descubierto a la idiota que llevo dentro porque, mucho me temo,  que nada más mover un dedo, va a salir y ¿qué hago? A ver, qué, qué y, entonces me acuerdo de mi amado y paciente amigo y me lanzó al teléfono sin preguntarme si ya estará levantado, si le molesto o no. Cuando digo que me lanzo, no imaginéis un movimiento rápido y decidido, no, no, que la idiota lo mismo se me manifiesta; voy como un koala, lento, lento y hablando bajito.

-¿Diga?- dice.

-Que soy yo- digo.

-Que si, que ya lo veo, que estamos en el 2008 nena y la tecnología avanza y tu número aparece aquí.

-Ah! Ya

-¿Te pasa? (Así de escueto es mi amigo, por fortuna el tono no es desagradable)

-Me pasa que leo en el periódico que, los hermanos Cohen, los del cine, dicen que, para rodar su última película: Quemar después de leer, pidieron a sus intérpretes que buscaran el idiota que llevan dentro y, por lo visto, funciona y todos lo encontraron.

-Hmmm- dice.

-Cómo hmmm, ¿te das cuenta?

-Mmmmm. (Ahora ¡hasta la hache le quita!)

-Pues que yo me he pasado media vida, enterrando a la bobalicona que tenía dentro y ahora resulta que ¡también tengo una idiota!

-Pues a mi me gusta-

-¿Te gusta? ¿Te gusta tener un idiota?

-No, me gusta tu idiota.

-Ah pero tú ¿la has visto?

-Psssss,buenoo.

-Por dios, eres desesperante, majete. A ver, desayuna tranquilo que, a lo mejor, luego te vuelvo a llamar. ¡Hasta luego cocodrilo!

Y , mientras cuelgo, oigo al otro lado:

-No pasaste de caimán.

Me bebo mi Rooiboos de un trago y ya no me sabe a trópico, tengo un sabor a hierro en la boca que se acentúa mientras me acerco al espejo del cuarto de baño.

Es otoño.


¿Y ahora, qué?

Septiembre 22, 2008

Quiero hablar de algo que aunque parezca de carácter muy local, no deja de ser un triste ejemplo de los desastres urbanísticos que el motor de la especulación ha propiciado.

Érase una vez un bonito pueblo del Pirineo de Lérida llamado Espui. La aldea, que apenas alcanza los noventa habitantes censados -aunque en verano su población aumenta-, pertenece al entorno natural de la Vall Fosca (“valle oscuro”), un idílico paraje rodeado de montañas y silencio.

Un día, llegó una empresa inmobiliaria al pueblo y deslumbró a sus habitantes con la idea de un ambicioso proyecto de urbanización que, según les contaron, les reportaría sustanciosos beneficios. Dicho proyecto comprendería una pista de esquí, un campo de golf, novecientos apartamentos a pie de pista y siete mil cuatrocientas plazas hoteleras, amén de tiendas y centros comerciales enfocados al turismo. Sin embargo, los consultores y arquitectos independientes que analizaron la viabilidad de este proyecto a instancias de algunos grupos ecologistas, lo calificaron de “medioambientalmente insostenible” e imposible de llevar a cabo en un espacio tan angosto y con tan pocos medios para acoger a tanta gente. A pesar de ello, las obras comenzaron y la inmobiliaria arrasó bosques y asoló montañas para allanar el terreno y preparar el pavimento.

La noticia se veía venir. Hace apenas unas semanas, la inmobiliaria a la que se encargó este proyecto quebró, dejando las obras en el aire y el paisaje destrozado. ¿Y ahora, qué?

Espui antes de las obras

Espui antes de las obras

Asi es Espui actualmente

Así es Espui actualmente


Conversación 5

Septiembre 21, 2008

Que vayamos de vacaciones en septiembre, eso nos dicen, sí claro, eso  será si te vas fuera de  la piel de torito. Que te vayas fuera de temporada que así es mejor, sí, ya, ya. Que a ver, que España necesita que el turismo no se haga  sólo en julio y  agosto; ya, que si. Es que es para morder a las voces sapientísimas, aquí quería ver yo a esas lumbreras. ¡Cachis la pena negra!

Las 3.30 de la tarde, un calor de diez pares, una sed de travesía de desierto y ni un restaurante de mala muerte abierto, he recorrido 15 kilómetros y me encontré un “Chicken Take Away“, es decir: un asadero de pollos ¡cachis todo lo que se mueve! Menos mal que ya, a punto de del desmayo, veo  un restaurante “a pie de playa“  que dicen los periodistas – ay, mare, si estaré debilitada que digo esta frasecita que me pone a dos mil cuando la oigo-. Bueno pues ¡a comer! Mientras voy hacia la puerta  imagino el pescadito que me voy a comer, incluso voy calibrando si tomar o no un gazpacho fresquito; no, no tiene mala pinta el sitio ¡hmmm, qué hambre!

Me siento en la terraza, rodeada de extranjeros que parecen ser los  únicos  dispuestos a beneficiarse de la  maravilla de viajar ahora y observo que todos comen pizza, bien ellos sabrán… Pero sí,  sí, la que no  sabía era yo ¡santo cristodelasluces! Cómo va uno  a imaginar que en este país de comida rica de “dieta mediterránea” y ¡a la orillita del mar! se va encontrar algo así, es que no lo entiendo, no lo entiendo, cómo es posible que en vez de ofrecer rica comida que gusta a los  de aquí  y a los de allí hayan decidido burgerguizar y pizear media hostelería nacional. Bien pues vale, sea, una merde, digo una pizza aunque es verdad que, en la carta, hay unos calamares que, por fortuna, vienen acompañados de una foto que  me ayuda a decidir que ¡ni loca me como yo eso !

Y ahora a dormir la  opípara comida a la arena y digo a la arena porque es ahí donde quiera o no tendré que ponerme porque las hamacas, están de vacaciones y también la “vigilancia de la playa” y el  chiringuito y el alquiler de motos-monopatines-piraguas, las duchas, los lavapiés… que a ver,  que yo no los quiero pero ¿y si los quisiera? Tampoco está ya el cinedeverano, y no hay un supermercado en diez mil kilómetros a la redonda y mucho menos un  sitio para comprar el periódico y, los pocos bares que pillo  abiertos, son de un decadente que ¡menos mal! que no ando bajita de ánimo porque son como para ayudarte a decidir saltar por  el acantilado -si lo hubiese-.

Mira,  lo que sí tengo es suerte porque, como soy morena y gitanorra, al menos, cuando entro en los pocos sitios que aún están, no me hablan en sueco o en holandés, pero,  eso si, se quedan medio atónitos de encontrar a una del lugar y te miran rarito.

Y pensar que, en realidad, yo lo que iba a hacer era escribir una postal  a  mi amigo para contarle lo estupendas que estaban siendo mis vacaciones….


Comportamientos Humanos

Septiembre 21, 2008

Comportamientos Humanos

 

Nos estamos quejando constantemente del comportamiento civíco ,humano ,social ,indigno de la gente…y yo me pregunto ¿Nos hemos puesto a la tarea de  analizar  nuestro ,nuestro comportamiento “a cara de perro ,dentro del espectro de un lavado interior”.Creo que no nos animamos mucho a esta necesaria, indispensable ,pudorosa tarea en pos de un compromiso ético con nosotros mismos y con los demás; creo que la convivencia social subiría positivamente en grados .Me dispongo a relatar dos secuencias en sociedad  de las cual soy participe:

 

              Hace una año ,he comprado una plaza de garaje ,la cual  tengo alquilada .Por lo tanto como propietario que soy, estoy dentro de la comunidad de vecinos .Me tocó ser el presidente del garaje .Existe un presidente que concierne a edificio y también a  garajes ,aunque en esta área tiene mayor peso especifico la persona designada para ella ,aunque la firma pasa por el presidente general .Existe un buen  entente entre los tres,(me olvidaba del secretario),la construcción interior del edificio y de los garajes,”está aflorando” en su lado negativo de una forma descarada y a base de mucha dedicación, de momento hemos conseguido lograr un acto de conciliación contra la empresa ,por lo que automáticamente el plazo de garantía pasa a cinco años más ,lo cual beneficia a los propietarios de plazas y pisos; la indignación de nosotros tres es muy grande, pues tuvimos que vencer muchas resistencias incluso de propietarios para poder llevar el problema a la esfera judicial .Si yo bramo ,los otros dos ,continuamente que no hay derecho ,que la gente es indigna….El otro dia me llamaron para decirme que había un nuevo desperfecto en el portalón exterior del garaje..Mi reacción inmediata, fue decirles que cuando termine el año de alquiler con quien me comprometí vendo la plaza .Mas tarde volviendo a  matizar el tema con mis compañeros de la Junta ,les dije que si no fuera por los problemas que hay en el garaje, vendía la plaza ,pero que éticamente no tengo que vender la plaza a una persona que tarde o temprano se va a enterar(y aunque no se enterara) ,lo cual seria indigno por mi parte ;uno de los compañeros me dijo más o menos :no se lo digas a nadie que se ríen de ti ,tu le dices que todo esta bien y ya est á¿Asi que mis compañeros bufan por lo mal que ha quedado lo que ellos han comprado y me aconsejan que venda la plaza?¿Que  os parece?

 

        El otro día salía de mi plaza de garaje en la que tengo mi coche ,al llegar un poco antes de la acera de la calle ;una señora me llamó la atención por no tocar el claxón….. me quedé mirando para ella ,le dije que yo siempre procuraba comportarme cívicamente ,ella me respondió que no lo demostraba ,y, va el animal que tengo dentro y dice:!No admito que se me llame la atención ,he encajado muy mal esto !y me fui .Cuando iba conduciendo se desancadenó una lucha interior …la del orgullo interior y la de la etica y asunción de responsabilidades (la cual consiste en pedirle perdón a la señora sin ninguna justificación y disculpa)…pues bueno aún paso una horita para que el Sr Soto recuperase el equilibrio emocional y el racional….y se diese cuenta de su inaceptable comportamiento.

  Mis queridísimos amigos de la Tertulia del Café os espero en la sección de comentarios ,pero los quiero estos  a “cara de perro”.A ver si así mejoro……..¿Puedo decir también :mejoramos? ¿Lo aceptaís o no va con vosotros ,con todo el mundo?


QUERER

Septiembre 14, 2008

Quería compartir algo en lo que estoy trabajando, todavía sin forma, todavía sin acabar, parte supongo de lo que será Hachazo de metrónomo. Tan  solo tres versos que aquí dejo:

No hay razón para querer,

querer sin motivos,

la razón es el acto.


conversación 4

Septiembre 14, 2008

No llama, no llama.

Claro, es domingo y supongo…

Pues a ver, si mi amigo no llama, a ver a quién le cuento yo.

Y ayer, tampoco llamó y es que, desde que  lo  leí,  estoy que reviento. Sí, enfadada.

Sé que él nada me dirá y que lo único  que hará es decir: ¡hmm! ¡aaa! Y, lo mismo hasta me pregunta y me deja más perdida todavía. Pero, si llamara,  si llamara, al menos el humo que empieza a salir de mi cabeza y el cabreo sordo en perpetua ebullición, disminuirían.

Lo leí y pegué un respingo, pero vamos a ver ¿cómo que el Papa está de visita en Francia? Que sí, que es un  estado, que ya lo sé y que, en cuestiones de estado, muchos de los que los representan son  ciegos – o se vuelven de forma transitoria- y se estrechan manos que huelen mal y, muchas veces tiene un extraño color rojo oscuro y todas esas cosas, que sí, que lo sé; pero es que don Papa está olvidando sus propios preceptos y olvidando sus encendidas e indiscutibles  palabras y su defensa de la familia tradicional y, lo que es peor, ¡está engañando a su Jefe Supremo! Y si no es engañando del todo, todo, le saca la lengua y le hace cuchufletas. Vamos a ver, que lo mismo ando yo errada, pregunto -pero a quién, leñe, a quién, si mi amigo no llama-

El presidente de la France, el señor Porkesí ¿ no  está divorciado? Y, a ver, ¿ no está arrejuntado con una señorita que también es multidivorciada y un tanto  lijera de cascos (mi mami, dixit, no yo ) además de de ropa? Y, si yo no estuviese equivocada y todo  esto fuese cierto ¿Por qué el Papa está con ellos y les sonríe y les  agasaja y se deja agasajar? ¿Por qué están en  una misa multitudinaria los tres? ¿Pero no  era que los divorciados  estaban fuera, expulsados, o casi, de la iglesia? ¿No era que no  podían asistir a las misas y que, de empeñarse en ir, tenían que ir a la de las 7 de la mañana, esa en la que no  está más que el cura y dos mujeronas medio dormidas, para no dar mal ejemplo a los piadosos feligreses? ¿No era que no podían recibir públicamente la bendición? ¿No era que hay que cumplir la palabra de Dios y su representante en la tierra sin apartarse ni una miajita? Ay, estoy muy confundida.

Pongo la televisión y ¡ahí está!, no, mi amigo ¡no! Qué bobada ¿cómo iba a estar él ahí? El que está en mi pantalla, es el Papa y dice ¡que detesta el materialismo! que no debemos acostumbrarnos al lujo y que debemos ser ¡austeros!  Si, de verdad, es  lo que dice y ademas  lo hace ahí subidito él, rodeado de lujo y boato y formando eje y parte de una ceremonia que ha costado… ¡ni pensarlo quiero!

¡Y no llama mi amigo, no llama…!