Poema breve y tiernamente lírico para un Regreso.

Abril 27, 2009

Los pájaros comen migas de pan.

El sol dora la tarde.

La luna brilla en el cielo.

Se ven estrellas cercanas.

Tras los lejanos montes, la Sierra acuna silencios.

 —

Hola de vuelta de una breve escapada a la sierra, durante el finde…

Postdata: Renuncio a comentar por incomentable la verborrea casi compulsiva de lectores de poesía  y similares…¡Ozú!… Aquí la yo no tiene tanta “mundología, ni es tan leída”…

Besos a los que se dejen.


Conversación 35

Abril 26, 2009

Se me está moviendo el mundo, eso le digo a mi amigo y, lo que escucho, es una profunda carcajada acompañada de un ¡no seas melodramática!

- Pues se me acaba de parar, merluzo, y no era un decir, guapo de cara; era un terremoto, acaba de haber un terremoto y una, más  asustada que un pez en una pecera, va y se abraza al teléfono intentando encontrar alivio al miedo y se encuentra a un gilimemo.¡ Si es que a nadie más que a mí se le ocurre elegirte a ti cuando me siento en peligro!.

- ¡Hala, hala, tú a seguir exagerando!

-Pues no, no exagero, tú no tienes ni idea de lo que se siente cuando la tierra ruje desde dentro.

- Pues a mí se me mueve todos los días y no desde dentro, desde fuera, que es mucho peor.

- ¡Huy, huy, mira tú el pobrecito! Que desgraciadito es él , el que no se pone nunca trágico…se le mueve la tierra, pobre, pobre ¡anda ya!

- Mira, monina, es domingo, estoy hasta más arriba de los gandolfios de aguantar a bordes, bordillos y esquinas y no me vas a venir tú a aguarme el vino, menos, mucho menos, hoy que he descubierto que  soy sabio.

- ¿Sabio? ¿Tú?, mira por cuanto se me ha pasado el mieditis y me estoy partiendo de risa, la palabra sabio y tú, sólo es posible si le precede mono, m-o-n-o-s-a-b-i-o, eso es a lo máximo a lo que puedes llegar tú, corazón de melón.

- Pues sí, que lo dice el periódico, que algo más que tú sabrá ¿no? Ignoranta que es lo que eres, una ignoranta. Dice un largo artículo que “El ritmo al que olvidamos está directamente relacionado con la cantidad aprendida”.

-¿Y?

- Pues simple, mon amour, simple, teniendo en cuenta que el coco de uno funciona como una cinta de máquina de aquellas de limpiar y que la progresión de lo que olvido tiende al infinito, y que mi ritmo de olvido debe de ser, como mínimo, el del boogie-boogie, es fácil intuir que mi sabiduría debe ser brutal, sin importar que todo cristo la desconozca  yo, incluido. ¿Qué, qué te parece?

- Antiguo, tú lo que eres es más antiguo que el chotis, ¡cinta de máquina!, dice…de qué siglo te has caído?

- Del de las luces.

-Sí, de las de neón…

- Y ¿sabes qué pregunta el artículo? No, tú qué vas a saber, si andarás de cacería de bichos y de vermut y de mamarrachadas de esas que se dan tan bien. Pregunta si te gustaría borrar los malos recuerdos. ¿Te gustaría?

-.Deja ya de decir boberías y tómate un güisqui, doble, si puede ser.

-¿Ya no se te mueve el mundo?

-No hijo, no, ya no se me mueve la tierra; el mundo, no sé si por fortuna, no ha dejado de girar y, después de hablar contigo, se me mueve de una forma inaceptable así que, que te conteste a tus preguntitas el tato, bye, baby.


¿Les apetece un plato de pasta?

Abril 24, 2009

Tengo una receta buenísima y que quiero compartir
Pasta con salsa de gambas y salmón

Ingredientes
Un trozo de salmón fresco cortado en daditos
Un buen puñado de gambas peladas
Dos dientes de ajos
Aceite de oliva virgen
Tomate triturado
Nata líquida
Caldo de pescado
Sal
Albahaca picadita
Pasta de la que más te guste

¿Cómo hacerlo?
Ponemos en un caldero el aceite con los ajos, los freímos y los retiramos; es sólo para darle sabor.
En ese aceite freímos los dados de salmón y las gambas
Le añadimos un vaso de caldo, mejor fumé de pescado, dos botes de nata líquida y un vasito de tomate triturado.
No dejemos de remover con cuchara de palo, hasta que la salsa sea espesa. Rectificamos de sal y añadimos la albahaca.
Recuerden que no hay que dejar hervir mucho, cuando empiece el hervor hay que bajar el fuego
Por último guisamos la pasta con agua, sal y una cucharadita de aceite. En medio de la cocción le vertemos un vaso de agua fría
Debe quedar al dente y yo en lugar de mantequilla le pongo aceite de oliva una vez escurrida
Servir con la salsa muy caliente y queso parmesano rallado
¡Buen fin de semana!
lemonpastasalmon21


Conversación 34

Abril 22, 2009

Ando descolocada y, claro, me muevo torpe.

Sé muy bien cómo se colocan alfombras, jarrones o libros; soy especialista en poner en orden y dejar sin mota de polvo aires antiguos pero no, yo por dentro, no debo tener estanterías, ni cuadros, aunque estoy segura de que sí hay cajas sin tapa y fotos sin marco. Ando sin andar en mi y le echo la culpa al sol que sale pero se oculta, que luce pero amenaza con huir; me refugio en el último rayito que queda en mi balcón tratando de calentar el frío que me queda en la punta de los dedos. Creo que alguien me leyó palabras, que alguien me regaló su mundo, pero tal vez fue sólo un sueño que, con alguien  o sin alguien, hizo sonar alarmas que salvan de incendios y encienden luces, pero provocan pánicos Y así ando sin andar aunque corra.

Hace días que el teléfono no suena y hace rato que me propongo llamar a mi amigo para que no crea que su yoito me importa un bledo, pero el rato se va convirtiendo en horas porque sé que, en el fondo, me ando mintiendo, sé muy bien que él jamás pensaría que no me interesa porque él conoce mi necesidad de silencios mejor que yo , así que no me queda más remedio que saber que, lo que de verdad ocurre, es que quiero hablar con él pero no sé qué decir, quiero sentir que está ahí y saber que, sabiéndole, estoy; así que mejor me olvido de ser “angelitobueno salvadoradeotro” y cojo el teléfono y le llamo. Puedo cantarle eso de: ehhh,oh, eh,ohhhh, dime que me quieresss. Sí, eso voy a hacer. Y lo hago.

- Hijamíadelamorhermoso, cada día andas más dislocada que el anterior, si es que da miedo cogerte el teléfono. Que sí, que sííí, que muuucho.

-Que mucho, ya, pero tú no vayas a decir las palabras no siendo que te conviertas en ratón. ¿Qué haces?

-¡Pues que voy a hacer a esta hora!, comer; comer y pensar, es lo que tiene vivir solo que uno no se libra del pensamiento ni comiendo. Y, como vas a preguntarme, ya te lo digo yo para que así me parezca que es que quiero decírtelo y no que me aprietas para que escupa. Ayer, tomaba café con X , estaba yo allí, en la terracita, al sol, observando el ir y venir de la gente, relajadito, saboreando mi carajillo, con cara de tonto que se me estaba quedando del puro relajo y ¡eso! eso precisamente debió de ser lo que animó a X a hacerme la diabólica pregunta

- ¿Tu cara de tonto le animó a hacerte una pregunta diabólica?

- Pues sí, doña lumbreras, pues sí; ¡bien sabe él cómo pillar desprevenido! Pero no era una pregunta, era una trampa con cepo y queso que todavía me tiene en la pinza sin saber cómo salir.

- ¡Leñe! Pero ¿qué te preguntó?

-Lo mismo que ahorita mismo te voy a preguntar yo a ti, verás, ¿Tú qué eres?¿ Podrías definirte?

-¡Pues vaya pregunta de quinceañero! ¡Si esa es de las que nos hacíamos cuando éramos peques!

- Ah ¿sí? Pues yo creí que, entonces, la pregunta, era lo que seríamos y no lo que somos pero, ya que es tan fácil para doñalistilla ¿podrías contestarme doñayo?

- Hmmmm! Ahora no porque tengo prisa pero luego, te llamo luego.

-Ya.


La “Prueba”…

Abril 22, 2009

 

Debo reconocer que  ayer  no hubiera contestado una sola de las preguntas del test de matemáticas que se les ha hecho a los sufridos críos de la Comunidad de Madrid. Hubiera- como hace cuarenta años- dejado la cuartilla en blanco. Sí, claro que las mates son muy fáciles, para quien se las enseñan bien. Para mí son una ciencia complicadísima, que usa exactitudes tremendas, y yo, con estos pelos, con esta ambigüedad, con esta tendencia a decir “puede, quizá, vaya usted a saber, eso será porque usted lo dice, pero yo no pienso así”, me negué -y me niego- a aceptar la existencia etérea del número pi; ¿Por qué “pi”, y porqué tres catorce dieciséis?…nunca he conseguido saber qué carajo era esa cosa tremenda del pi: Picaflor, pintor, pilón, pilastra, pie, pintura, pinchauvas, piedra…eso vale, pero para  llamarse trescatorcedieciséis ya hace falta ser macarra.

El caso es que estuve leyendo la prueba de matemáticas y ni puñetera idea de ni un solo de los supuestos.

Y es curioso; qué alegría reconocerlo; me explicaré, cuando era una cría no aprobar matemáticas era tremendo: nunca llegarías a nada, siempre serías una inútil, eras una zangolotina y lo que pasaba es que eras una vaga de armas tomar. Nadie se preguntaba si es que habría cosas para las que uno está más dotado que otras y si sería bueno perder el tiempo teniendo más paciencia para explicarlas. Y resulta que después de los despueses, y de tanto escuchar que sin las matemáticas no iría a ninguna parte, a mis casi cincuenta años soy lo que soy y no me ha hecho repajolera falta entender qué carajo es la raíz cuadrada de 1267, ni para qué carajo sirve si es que sirve para algo saberlo, ni por supuesto contestar a una sola de las preguntas del tremebundo examencito de marras de ayer.


Crisis y subsistencia

Abril 20, 2009

Carmen Coello.- Resulta muy fácil culpabilizar a la clase política nacional del terrible momento económico que estamos pasando, sin pararnos a analizar qué hemos hecho cada uno de nosotros en los últimos años. La época de bonanza la llevamos a todo tren y no se nos ocurrió pensar que todo esto pudiera acontecer.
¿Cuántos son los españoles que han cambiado de coche una y otra vez, que han pagado por sus casas precios por encima de su valor real?, pero sobre todo, son muchísimos los que se han endeudado sin prever esta catástrofe. Situaciones tales, como pedir préstamos para viajar de lujo a lugares exóticos y luego pasar meses y meses pagando, han sido la tónica hasta hace muy poco; ¿hemos terminado por arruinar una economía que era pujante?
Es ahora mismo, la clase media, la que más está notando las grandes diferencias en sus estatus sociales; convirtiendo en su válvula de escape, la culpabilización a la izquierda que gobierna. Sinceramente, eso no lo entiendo. El paro atenaza a nuestro país, pero también a Europa y al Mundo; más o menos, en todos lugares por igual. No obstante tenemos que mirar en casa y buscar soluciones. Esa “burbuja pinchada de la construcción y el negocio inmobiliario” tendrá que inflarse de nuevo con: nuevas actividades e imaginación
Nuestra gente joven y no tan joven, lleva años renunciando: a ensuciarse las manos, a coger una azada; nuestra agricultura prácticamente no existe, cuando cotidianamente se comercia con toneladas de alimentos en nuestras islas. ¡Comemos todos los días, por ahora!
¿Cómo hacer que muchos chicos y chicas que están en paro vuelvan a recuperar las actividades agrarias de sus abuelos?; hasta el otro día resultaba impensable pero hoy, podría ser una de tantas soluciones que hay que buscar. ¿Quién fomenta este retorno? ¿Quien lo debe impulsar y conseguir? Son nuestras autoridades, no solo del sector primario, sino educativo las que pueden ilusionar y favorecer esta reanudación. He asistido a una conferencia dada por el secretario de la COAG en Tenerife y he podido llegar a entender que al menos en este tema, “querer es poder”.
Sabemos que la cesta de la compra en Canarias es la más cara de España, incluso más que en Alemania y nos encontramos ante una situación de impotencia y de resignación, sin que el Gobierno de la Región se plantee nuevas metas, que hagan que los canarios y canarias podamos comer a un precio justo. Por otro lado Canarias es una de las zonas del país con más obesidad por la falta de una educación alimentaria adecuada desde la infancia, que viene determinada por el escaso uso de frutas y verduras en sus dietas.
Pese a la utilización del término soberanía, que hacen los que gobiernan nuestra tierra, que por cierto, nos pone los pelos de punta a muchos, lo de “soberanía alimentaria” suena pero que muy bien. Posiblemente todos los que trabajan por conseguir un autoabastecimiento en las islas sean unos incautos, quizás andan despistados, pero lo intentan. Los traspiés vienen cuando nos enteramos que son sólo seis empresas agroalimentarias, en toda Canarias, las que reciben las mayores ayudas de Europa, y no es difícil imaginar que son los mismos de siempre. Tenemos que analizar en profundidad, qué es lo que nuestra población necesita desde el punto de vista de la producción agrícola y ganadera y reconocer, que el agricultor y el ganadero son figuras primordiales para tirar pa´lante e intentar, con todas nuestras fuerzas, salir de esta crisis.
Como canarios tenemos derecho a decidir qué políticas del sector primario deseamos y cómo conseguir que la producción local nos autoabastezca. Para ello deberán ser revisados: el precio de las parcelas agrícolas, el uso de abonos, el del agua, la figura del intermediario, los precios,… ¡en fin!, todos los componentes “del valor de mercado de los productos” que luego nos comemos. Por lo que abogamos por “una producción local para un mercado local”. ¿Cómo? Que las distintas consejerías se pongan a trabajar y dejen de llorar y echarle todas las culpas al Gobierno Central.


Estrategia

Abril 18, 2009

(Dejo una historia basada en hechos reales que dedico a todos los que amamos la lectura. Es decir, a todos los que leemos este blog).

Nació en una época en la que las escritoras aún se escondían tras un seudónimo que no revelara su sexo. Desde muy pequeña, un tío suyo, hermano de su madre, que no entendía de roles ni de apodos inventados, le inculcó el amor a la lectura. Prematuramente viudo, sin hijos, y con una gran pasión por los libros, vio en la curiosidad de su sobrina el rasgo ideal para depositar en ella su afición y hacerla crecer.

Empezó leyéndole cuentos. Luego, los leían los dos juntos y él la iba guiando en el aprendizaje de las palabras y sus significados. Más adelante, avezada ya en el arte de encadenar letras y palabras, era ella quien se los leía a él. Muchas tardes las pasaban entre libros. Su tío empezó a prestárselos con la condición de que luego le hablase de ellos, porque, según le iba contando, hacía tanto tiempo que los había leído que ya no recordaba de qué iban. Y ella los leía a escondidas de su madre, que no veía con muy buenos ojos que su hermano le inculcara enseñanzas más propias de alguien con la cabeza a pájaros que de la mujer formal, hacendosa y responsable que ella quería hacer de su hija. En realidad, albergaba el íntimo temor de que los libros le hicieran crecer alas.

Cuando la encontraba con un libro entre las manos, la azuzaba para que entrara en acción. «Con la de cosas que hay que hacer en casa y tú perdiendo el tiempo en tonterías», le decía.

Bastaba a veces que ella hiciera el gesto de sacar su libro, para que los encargos surgieran y se replicaran por generación espontánea. Empezar a leer las primeras líneas de un nuevo capítulo atraía consigo la más variada lista de mandados, como ir a comprar pan, subir a tender la ropa o bajar a los lavaderos a retorcer las sábanas. Vivir en una diminuta portería con su madre de retén de guardia permanente, no ayudaba a conseguir esa tan ansiada privacidad que requiere la lectura.

Un día, cansada de ocultar el libro entre las ropas cuando la mandaban a comprar y aburrida de aguantar las consabidas regañinas por haber tardado tanto -o el ojo crítico de algún vecino que, al verla leyendo en un banco de la plaza, con la barra de hielo derritiéndose a su lado, corría con el cuento a su madre-, se le ocurrió una buena forma de contentar a todos, es decir, a tres personas: a su madre, a su tío y a ella. Su padre, el gran ausente de la historia, trabajaba acarreando abastos desde el amanecer hasta la noche y bastante ocupado estaba para reparar en estas menudencias.

Su plan consistió en aunar quehaceres domésticos con el placer de la lectura, y nada mejor para ello que vender a su madre la historia del asaltador de las azoteas, con la necesidad que este personaje llevaba implícita de echar permanentemente el ojo a la ropa tendida. «A fulanita le han robado toda la colada, si quiere me puedo quedar a vigilar la ropa hasta que se seque». Su madre no cabía en si de gozo al ver que su hija empezaba a apartarse de los azarosos caminos de la intelectualidad.

Así fue como dispuso de un par de horas en verano y de una jornada entera en invierno, todas las semanas, para leer sin interrupciones. «Llévate una mantita por lo menos», le decía su madre en los meses fríos. «No se preocupe, madre. Bajo la caseta no hace frío».


Conversación 33

Abril 15, 2009

Estar en el sitio, en el sitio que a una la vio nacer, digo, es lo que tiene, que casi sobran los teléfonos (¡qué alegría!) y más si el lugar en cuestión es pequeñito, como el mío, porque uno hace un giro de peonza y ya, te encontraste con alguien; alguien es un nombre peligroso porque detrás se esconde una cara a la que quieres ver o unos ojos de los que apetecería huir porsiemprejamás. Hoy tuve suerte y la voz que salió de detrás del periódico era la de mi amigo. Es que ni ves, me dice. Y, como es costumbre, ya me entran ganas de llamarle bobo; primero por el susto que me da y después porque hace falta ser muy gilimemo para creer que se puede adivinar lo que hay detrás de un periódico (madre mía, ni pensar quiero lo que acabo de decir, rápido, rápido salir de ahí que hay peligro!). Dos motivos para llamarle memo son mucho motivo para obviar, pero me pueden las ganas de saber que está ahí y me puede el gusto de saberlo…así que ni le pego ni le insulto y me comporto como la mentirosa niña buena que no soy.

-He decidido hacerme tonto -me dice-.

Pues mira, por una vez además de cumplírsete, lo vas a tener requetefácil, ni el más mínimo esfuerzo vas a tener que hacer, majete; no sabes lo que me alegra que, por una vez, te hayas puesto una meta que sabrás cumplir a la perfección.

-Muy lista eres tú, muy lista aunque aún no adiviné para qué porque entender, lo que se dice entender, entiendes poquito.

La “cordialidad” de nuestros encuentros es digna de imitar, como veréis.

-Mira, corazón de melón, si tu tuvieses que aguantar a todo los listos que yo me trago cada día, entenderías por qué es posible desear empezar la marcha atrás. Uno, por  el miedo que da acabar siendo un espécimen similar; dos, cuando un buen día te das cuenta de que el saber, a menudo, parece ocupar “demasiado” lugar, bueno, en realidad creo que les ocupa tanto que no hay sitio más que para la petulancia; los ombligos les crecen tanto que quedan convertidos en muñoncillos repletos de pelusas y suciedades antiguas…

-Guarreras eres, majo, ¡joé, me amargaste el café! ¿Es que tú no sabes que yo veo las palabras?

- Pues apañada vas! Ver mucho sólo vale si eres ornitólogo pero, de no ser así, pizco miope, mejor. Y eso es lo que yo quiero, hacer de miope y un poquito sordo, también, porque no puedo con tanto majadero que se cree la luz del mundo.

-¿Una de jamón? -pregunto-

-Dos y una de vino.

-¡Por los tontos voluntarios!- digo-¡Madre qué bueno es el vino! (y mi vengo y su voy).

 


Fármacos, SIDA y fanatismo

Abril 14, 2009

Hola a todas y todos, he vuelto de mis vacaciones, maravillosas y tranquilas vacaciones en la isla de La Gomera. No soy nada religiosa pero voy a empezar a creer en los milagros.
He estado una semana enterita en Playa de Santiago; con un sol increíble, unas aguas cristalinas que se ven las piedras del fondo y con la mejor compañía.
Las cumbres, los barrancos, las miles y miles de palmeras, me han fascinado.
También tengo que decir que he leído y releído los relatos Cotidianos de Luis y ha sido otra de las grandes satisfacciones; bien tío tú vales mucho tu lenguaje urbano limpio e inteligible, me encanta.
Si tienen ocasión no se pierdan esta isla
Por cierto, ocho días sin Internet pensaba que tendría síndrome de abstinencia, pero no.
Besos

CARMEN COELLO La plaga del siglo XX que sigue su camino de muerte en éste; que aun está por descubrir cómo y dónde surgió, está haciendo los mayores estragos que se recuerdan en La Humanidad.

Está provocando el fallecimiento en el continente africano de 6000 vidas diarias; más que cualquier hambruna, que las indiscriminadas matanzas tribales. Lo más grave es la cantidad de niños que quedan huérfanos por la muerte a manos de este virus de sus protectoras, las madres.

En nuestra sociedad actual el SIDA se ha convertido en una enfermedad crónica, que con la medicación adecuada hace que el seropositivo pueda vivir muchos años.

En un mundo hostil, de ignorancias y de desprecio a la mujer, es ésta la que está resultando más afectada y de camino se lo transmite a sus hijos.

Si investigas la vida de las mujeres de los diferentes países subsaharianos te horrorizas. Mujeres como las congoleñas se han convertido en las auténticas salvadoras de las familias y deambulan por el país en busca de refugio, la mayoría de los hombres han muerto o están en la guerra. Prácticamente están abocadas a diario a ser violadas en repetidas ocasiones, sin poder hacer nada para evitarlo. Toda aquella que tenga que desplazarse lo mínimo para buscar agua o comida, ya está resignada a que va a ser atacada por los guerrilleros en los caminos. La mayoría de ellas son portadoras del virus y en cualquiera de los lugares de la zona, la muerte, las espera a la vuelta de la esquina.

Mientras la jerarquía eclesiástica visita el continente y hace publicidad, mediante un despliegue vergonzante ante el hambre y la miseria, de su fuerte oposición a cualquier método anticonceptivo, ¿cómo explicarles a estos pueblos la abstinencia sexual? La desfachatez mayor llega con el engaño; “los preservativos no evitan el SIDA y disparates tales como que el virus atraviesa el condón.

Conocer la epidemia y su magnitud en el centro y sur de África es casi imposible, y por razones políticas en los últimos tiempos se miente en cuanto al número de portadores; según muchas ONGs más del 67 por ciento de la población lo es.

Hasta hace muy poco, prácticamente no se repartían retrovirales -80 euros más o menos al año por persona- sin embargo parece que la cosa va cambiando y después de las múltiples denuncias sobre los abusos de las compañías farmacéuticas, se empieza a tomar conciencia. Fundaciones, como la del expresidente americano Bill Clinton, dedican la mayor parte de sus esfuerzos al reparto de genéricos, que mejoren la calidad de vida de los enfermos. Al mismo tiempo los voluntarios, esa gente que muchas veces no valoramos lo suficiente, enseñan a tener precauciones en las relaciones sexuales. El hándicap del idioma y las costumbres ancestrales hacen aun más difícil el trabajo, pero parece que ya en algunos lugares va teniendo sus recompensas.

¿Cómo conseguir evitar este Apocalipsis? Es una ardua tarea y una asignatura pendiente de Occidente; mientras aquí nos rasgamos las vestiduras por leyes de plazo para el aborto. Nuestras hijas e hijos siguen sin tener la formación adecuada que evite embarazos no deseados.

Para la mayoría no entraba en sus cálculos esta práctica pero: la juventud, la falta de preparación y sobre todo la inmadurez les aboca a ello y son nuestras chicas las que tendrán que tomar esa decisión, en el cien por cien de los casos dolorosa.


Amores que Matan…

Abril 12, 2009

 

Sinuoso y dúctil se acomoda sobre mi lomo y pasea su mano aceitosa sobre mi espalda. Ah…la excelencia de su suavidad, mientas va conformando una a una todas las razones que le dan la razón, demostrándome cuánto y cómo me equivoco…qué ignorancia angelical la mía en mi emperramiento ( parra a la que me subo sin tener derecho, por supuesto, como también me demostrará en un ratito, descendiendo la sutil gracia de su explicación en santísimo advenimiento sobre mi decir que no).

Untuoso, unta el unte de su mellado colmillo travesero, aún no se sabe si atravesado, en mi incredulidad, negación o repulsa, ya que es notorio, evidente y palmario que mi discernimiento no llega, pero es que ni de lejos, a su ver mucho más allá de la sencillez de las cosas, o acaso del decidir unívocamente sin pedirle permiso, ni quizás- oh, delito- tenerle siquiera en cuenta.

¿Cómo osas, tú, válganme los dioses de la mentira y el esquinamiento, poner en duda, dudita, dudosamente dubitativa, que las explicaciones, datos, hechos, que te ofrezco, a cualquiera le servirían para atisbar al menos las ventajas maravillosas que te ofrezco?… nada menos que observar el mundo mundial a través de mi mirada de águila perspicaz, sin tener más que hacer que, por supuestísimo, decir que sí a todo lo que yo te diga?…olvidando de una santa vez las manías que te asaltan ( sobre todo cuando es de noche) de pensar y decidir por tu cuenta.

Mirélo…y como decía el poeta; “fuese, y no hubo nada”…

Estos amores que matan…si les dejáramos, claro…